Vuelta a la presencialidad, o la alergia al teletrabajo

  • Hoy lunes 11 de mayo, los sindicatos hemos asistido a una reunión telemática convocados por la Administración para presentarnos el borrador de Resolución mediante la cual se traza el plan de retorno a la presencialidad del PAS.

Queremos destacar que el borrador lo hemos recibido poco antes de las 9 horas de hoy, cuando debíamos discutirlo a las 11:30. Cada cual que saque sus propias conclusiones. Aquí tienes el borrador para que puedas ver su contenido y comprender las pegas y objeciones que exponemos a continuación.

Adelantar que, desde el punto de vista conceptual, lo que más nos ha sorprendido ha sido que la administración pase de alabar el teletrabajo como herramienta adecuada para sortear las consecuencias sanitarias y sociolaborales de la pandemia a dejar de ser la forma de trabajo preferente, al menos para el colectivo del PAS, lo cual es inaudito dada la persistencia del estado de alarma y el mantenimiento de las incertidumbres que aún nos rodean.

11/05/2020.
UPV EHU

UPV EHU

Los puntos más destacables serían los siguientes:

El plan presentado se circunscribe exclusivamente al PAS: a pesar de que el documento inicial abordaba, aunque de un modo fallido, la vuelta tanto del PAS como del PDI, nos encontramos ahora con un plan exclusivo para el PAS, sin ninguna conexión con el PDI, como si de mundos inconexos se trataran. Creemos que debe haber también, cuanto menos, una presentación del plande retorno para el PDI y así se ha solicitado.

Planes de centro, departamentos y unidades: La administración no quiere proporcionarlos a los sindicatos, al menos con carácter inmediato. Tampoco va a presentarlos al Comité de Seguridad y Salud. Esto dificulta enormemente que las personas delegadas de prevención puedan hacer su trabajo de revisión y corrección de estos planes en aras de garantizar la salud de las personas trabajadoras.

Tests PCRs y serológicos: por el momento y mientras las autoridades sanitarias NO OBLIGUEN a la UPV/EHU a ello, no se realizarán tests PCR al personal, ni tampoco test serológicos. Al parecer, aunque la universidad cuenta con equipamiento y medios para ello, parece haber impedimentos externos para poder llevarse a cabo.

Por el momento, y por los indicios de los que se disponen publicados en prensa, parece que la llamada inmunidad de grupo está aún lejos de haberse conseguido. Este punto da pistas del contexto en el quiere darse la vuelta a la presencialidad: tendremos que seguir “a ciegas”.

EPIs: la administración espera recibir todo el equipo necesario antes de este jueves, día en el que comienza la vuelta de parte del personal.

Desinfección de los centros: parece que durante este tiempo se está procediendo a la desinfección de los centros, no sin algunos problemas de seguridad y salud en el personal subcontratado de la limpieza sobre el que se han pedido explicaciones.

Teletrabajo: se cambia radicalmente el criterio respecto al teletrabajo como modalidad de trabajo preferente. Con esta resolución, tan sólo podrán teletrabajar, en principio, el personal que ya estaba amparado por el acuerdo de teletrabajo, el personal vulnerable que establezca el servicio médico de la UPV/EHU y personas con necesidades de conciliación de menores o mayores a cargo “debidamente acreditadas”.

Es decir, si usted puede desempeñar su trabajo mediante esta fórmula, pero no acredita alguna de estas circunstancias, deberá acudir de todos modos físicamente a su puesto, aunque sea operativamente innecesario. Este giro radical de criterio va en contra de lo establecido en el artículo 3 de la “Orden SND/399/2020, de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad.”

Además, las personas que tengan necesidades de conciliación por cuidado de menores y consigan acreditarlo a ojos de la administración, sólo podrán teletrabajar hasta, como máximo, la finalización del curso escolar. Para el cuidado de mayores, esta cuestión queda algo más abierta e indefinida. Las únicas mejoras que se han conseguido arrancar han sido elevar de los 12 a los 14 años la edad para poder solicitar la conciliación por cuidado de menores, así como la ampliación del plazo para su solicitud, que ya había finalizado apresuradamente el pasado 4 de mayo.

CCOO ha pedido la extensión de la fórmula de teletrabajo a todo el personal que así pueda hacerlo o, como mínimo, hasta comienzo del curso que viene para las personas con necesidad de cuidado de menores. Las razones son muchas, y son potentes. Las personas con hijos a cargo en la UPV/EHU tendrán que ver con quién dejarlos al final del curso escolar. Todo esto en una situación en la que parece que no se dispondrán de guarderías, colonias y campamentos, viéndose muchas personas empujadas a dejarlos bien en manos de los abuelos y abuelas, con el riesgo que supone a las personas más vulnerables en esta pandemia, o bien forzadas a pedir excedencias y permisos, con el correspondiente perjuicio tanto para la economía familiar como para el impacto que esta ausencia pueda tener en los servicios en los que estas personas trabajan.

Todos estos problemas podrían paliarse ostensiblemente con el teletrabajo. Hoy por hoy, es la única fórmula que garantiza las medidas de distancia social en el ámbito laboral y, a la vez, facilita la conciliación. Como apunte, la administración ha dicho haber recibido, a día de hoy, unas 260 solicitudes de teletrabajo por razones de conciliación. De autorizar todas estas solicitudes y sumando a las personas que ya estaban teletrabajando estaríamos hablando de poco mas del 15% de los puestos del PAS. No parece, en absoluto, ningún disparate.

El propio Servicio de Prevención ha dicho insistentemente que los EPIs deben ser el último eslabón de las medidas de precaución. Por eso no alcanzamos a comprender el empecinamiento de la administración en volver a un viejo y caduco enfoque presencialista de la jornada laboral, más aún en el contexto de una pandemia mundial que está segando muchas vidas y de la que aún hay muy poco conocimiento. Por ello, y apelando al principio de precaución, creemos que el teletrabajo debería ser la primera herramienta a emplear en la lucha contra esta pandemia en la UPV/EHU. Sólo cuando esta no sea posible, deberíamos acudir a otras medidas.

No parece sensato que, por ejemplo, ante el caso de alguien con 61 años y un cuadro de hipertensión o diabetes controlada, nos planteemos siquiera la posibilidad hacerle volver a una jornada presencial pudiendo teletrabajar. No lo entendemos.

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